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viernes, 18 de febrero de 2011

Si yo tuviera el corazón...

Uno (Enrique Santos Discépolo)

Uno busca lleno de esperanzas
el camino que los sueños
prometieron a sus ansias.
Sabe que la lucha es cruel y es mucha,
pero lucha y se desangra
por la fe que lo empecina.
Uno va arrastrándose entre espinas,
y en su afán de dar su amor
sufre y se destroza, hasta entender
que uno se ha quedao sin corazón.

Precio de castigo que uno entrega
por un beso que no llega
o un amor que lo engañó;
vacío ya de amar y de llorar
tanta traición...

Si yo tuviera el corazón,
el corazón que di;
si yo pudiera, como ayer,
querer sin presentir...
Es posible que a tus ojos,
que hoy me gritan su cariño,
los cerrara con mis besos
sin pensar que eran como esos
otros ojos, los perversos,
los que hundieron mi vivir...

Si yo tuviera el corazón,
el mismo que perdí;
si olvidara a la que ayer
lo destrozó y pudiera amarte...
Me abrazaría a tu ilusión
para llorar tu amor...

lunes, 10 de mayo de 2010

Ich moechte einen Kuss... deine kuessen

Que acaricie mi oído el sonido suave de tu aleteo
que el respiro se haga uno con tu canción inmóvil
cuando tomes mi mano vibrante, y para siempre
baila conmigo en esta última caricia
en que la última brasa se apaga con tu beso
en silencio.

Y que al terminar esta última brizna de tiempo
tú me abrazes hasta que mis brazos cansados, en tu nombre
encuentren el descanso en las corrientes de los sueños
en donde el compás de los barcos silban la canción nueva
en silencio.


Dies ist für dich. Du habe meinen Herzschlag, und ich will dich zurück
.

sábado, 20 de marzo de 2010

Camino

sin conocer algun claro sentido.
Camino destruida por el sonido
de un oculto lamento,
de un siniestro gemido.

Mis brazos se aferran
al único recuerdo de una vida
que alguna vez fue tu mirada,
ahora enterrada y podrida.

Ya sin sueños
vago
por senderos de dolor y muerte
y a los oscuros umbrales de la tierra bajo
a ocultar mi terrible crimen inocente.

Los petalos arrancados de tu cuerpo
yacen deshojados en el suelo,
alimentando con el líquido insano de tu vida...
el desierto de mis crueles espejos.

Ya perdonada por el viento, el olvido y el fuego,
la muerte me avisa que no es el fin del sendero
y tranquila
soporto el rencor del cielo,
el castigo de mi palabra entregada al silencio.

Ahoro sólo me queda seguir mi camino
sin sentido claro aprendido,
y tratar de no escuchar ese sonido
que era la brisa de tus labios en mi oido...

viernes, 19 de marzo de 2010

Desolación

Como una lejana luz que agoniza en la penumbra mi voz se fue extinguiendo,
se oía cada vez mas extraña y distante.
El sonido se perdía en lo más inmenso y se confundía entre los ecos del recuerdo.
Todo llevaba en si, la apariencia que buscaba y me deje llevar por aquella voluntad imperiosa, rodeada de un falso anhelo.
Los sueños creaban la fortaleza pero la realidad demostraba una mayor dimensión que yo no entendía y que los demás preferían ignorar.
Mi expresión perdió sentido y fue muy tarde para volver, para explicar.
La desesperación me invadió como una fiebre eterna deseando entender pero solo consumió mis pensamientos.
Con el tiempo las palabras perdieron sentido y dejaron de existir.
Pero aun sobrevivía, aun observaba.
Hoy la tarde ha sido horriblemente interminable.
Yo aun respiro, aun observo cada rincón de mi habitación,
NADA es desconocido, NADA me sobresalta, NADA me extraña
Mi voz no existe pero mi mente ya no me engaña.
.

domingo, 11 de octubre de 2009

Dos verdugos, Dos víctimas

Te destrozo
con mis manos
y sonrisas.
Pero sigues
de pie,
y me duele,
me duele verte;
mientras tanto
soy destrozada
por otras manos
y sonrisas.

Pero sigo
de pie,
y espero
que al menos
valga
la pena
nuestro dolor.

Nuestro dolor.
.

domingo, 13 de septiembre de 2009

Ambigua

Siento oscuridad dentro de mí.

A veces imagino que soy la Muerte
vagando entre indiferentes humanos.
Me miran de reojo
y yo sonrío en mi interior.

Siento oscuridad dentro de mí.

A veces imagino que soy una asesina
que vive con calma su día Domingo.
Me miran de reojo
y siento ganas de que llegue el Lunes.

Veo crecer la oscuridad dentro de mí.

A veces imagino que soy una vampira,
sedienta de sangre y de muerte.
Me miran de reojo,
y deseo que llegue la medianoche.

La Luz se complementa con la Oscuridad.

A veces imagino que estoy escribiendo,
y que soy una simple niña solitaria.
Me miran de reojo,
yo bajo la mirada.

Y sonrío en mi interior.
.

domingo, 2 de agosto de 2009

Quise sonreír...

Y no he sonreído,
no he hallado la dulzura
de la venganza;
no he sentido
la tibieza de tu sangre.

Lluvias grises arrecian
sobre tu cadáver,
limpiándolo de todo mal,
de todo pecado tuyo
y externo.

En silencio, la luna
se apiada y te ilumina,
ocultándome
entre las sombras.

Has caído.

Y no pude sonreír
porque mis ojos
no te vieron.

No pude oír tu último estertor,
porque mis oídos
no te oyeron.

Porque ya no existes...
Porque ya no existo...

Porque hemos muerto.
.

sábado, 25 de julio de 2009

Callejón sin salida

No hay nadie
que pueda
ayudarme,
excepto él.

Y él
no lo sabe,
o no quiere
saberlo.

¿Será
su recuerdo
el que me ata
a su piel?

¿O es
algo más,
que prefiero
esconderlo?

Sea
como sea,
jamás
lo sabré.
.

viernes, 24 de julio de 2009

Día de lluvia

Llueve, y el cristal de la ventana se llena de lágrimas tibias,
que bajan por ella lentamente,
uniéndose unas con otras hasta terminar con su vida en el marco del vidrio.

Llueve, y las nubes que antes parecían suaves algodones,
pelusas celestiales y etéreas,
ahora están sucias, negras y húmedas,
como si hubieran limpiado toda la miseria de la humanidad.

Desde ayer que llora el cielo,
y por respeto a su llanto, no he vuelto a sonreír.

No hay canción más hechizante en este mundo
que la que cantan las lágrimas llovidas al caer en la tierra,
sobre la sequedad de las flores
y el cabello y ropas de la gente.

Llueve, y he abierto la ventana, llenándome de lágrimas heladas,
que me atacan con saña,
uniéndose con las mías propias,
cortándome el rostro con su arma de vientos.

Desde ayer que lloran las nubes,
y por respeto a su luto, no he vuelto a salir.

Ha sonado un trueno, haciendo temblar la tierra
y los huesos de los mortales que tienen frío y miedo.
Pero a mí me ha devuelto a la vida.

Y cuando el relámpago atravesó el húmedo cuerpo de los cielos,
con el frío brillo de una hoja de metal,
sentí como si me hubiese rebanado a mí también,
y como si fotografiara la tristeza de este mundo.

Llueve, y mi ventana sigue abierta,
porque cuando el relámpago abrió la herida,
las nubes dejaron su corazón cegador al descubierto,
esparciéndose así la sangre que, con celo, contenían,
cayendo sobre calles, edificios, casas, cubriéndome por completo
en forma de luz, calor y agonía...

Desde ahora, la sangre ambarina lo inunda todo.
Y por respeto a la belleza de su entrega, bajo la cabeza
y esbozo una débil sonrisa.

.

jueves, 23 de julio de 2009

Tres Tiempos

Dolor.

Grita la carne tan cruelmente lacerada, corre como lava la sangre por la herida, baja lentamente por la espalda enrojecida, se une a las sábanas revueltas y mojadas.

Horror.

Hermosos ojos claros midiendo con maldad, manos suaves acarician la piel. Sonrisa y labios con sabor a miel, pensamientos y miradas con toques de frialdad.

Final.

No puedo morir de amor por un hombre que, conmigo, jamás lo ha conocido.
¿Por qué mis lágrimas, entonces, de colores carmesí se han teñido?

.

miércoles, 22 de julio de 2009

El placer de la Caída

Sube, sube sin detenerte, maldito... y cuando llegues hasta el techo de los cielos, asómate y mírame... Te haré caer, oh sí, e intentarás imitar a las aves que te rondan, inútilmente.
Tus brazos no lograrán convertirse en alas, y no podrás luchar contra mi fuerza de gravedad, la cual te hará caer en la eternidad, a velocidades altamente alarmantes, esperando el momento justo para estrellarte contra las rocas de mis ojos, destrozando tus blandos huesos y aniquilando cualquier intento tuyo por sobrevivir.
Caerás entre antiguas pesadillas y pensamientos, entre hechos pasados y venideros. Entre el ocaso y la aurora, la luz y las tinieblas.
No te detendrás hasta que yo lo desee, y esperaré hasta que nada -ni la luz- sea capaz de adelantarte, hasta que ningún ente espacial o terrestre pueda alcanzarte, hasta que el Infierno haya quedado en los comienzos de tu caída...
Y cuando llegues al final, aterrizarás en la piedra de tu corazón, en la frialdad de tus sentimientos, y en la crueldad de tu desprecio, reflejados en mis ojos, y te veré morir y reiré como nunca antes, dejando salir las carcajadas como dardos venenosos, los cuales se clavarán en tu destrozado cuerpo, mutilándote aún más, hasta que acabes entregándote a mis manos, las cuales se encargarán de acabar con tu maldita existencia.
Pero aún falta mucho para eso.
Mientras tanto, sube, sube sin detenerte, maldito... Y cuando llegues hasta el techo de los cielos, asómate y mírame...



PD: Para tí, quién nunca vio la luz de mis ojos, te regalo la oscuridad. Sin rencores. Sin sentimientos, sin siete años de recuerdo.
.

domingo, 12 de julio de 2009

Simplemente, solos, tú, yo

Una estrella que titila solitaria
en un cielo triste y nublado
me ha devuelto la imagen humana
de tu figura, allí, sentada.

Si no fuera porque estás vestido
de una carga de dolor e ira
que has acumulado tanto tiempo
quizás, sólo quizás, serías mío.

Ámame, en el secreto de la noche
que nos protege a todos bajo el mismo manto
no tengas miedo de susurrarme al oído
las palabras que siempre he esperado.

Mírame, aquí sentada, simplemente
siendo presa de un amor imposible.
Te esperaré... todo el tiempo que tu quieras,
hasta que la pesadilla de esta vida termine.

No hay mas murmullos, sólo silencio
bajo la luz de la luna redonda.
Quién sabe si además de mis lamentos
alguien bajo esta luna solloza.

¿Dónde estás, amado mío?
Veo tu cuerpo pero no tu mente.
No sufras más por los dolores
de un mundo inconsecuente.

Tú siempre contarás conmigo
y aunque te sientas solo en esta vida,
mi corazón estará contigo
para otorgarte eterna compañía.

Y esta noche en que la lluvia nos moja,
es el principal testigo
de un amor que al tedio destroza
y a las edades ha vencido.

Aunque el viento sople fuerte
y las gotas de ácido persistan,
todo está bien, cariño mío
simplemente porque nos amamos.
.

sábado, 11 de julio de 2009

Búsqueda

Por vez primera siento mi alma tan agitada,
llena de sentimientos nunca antes concebidos,
que fueron mil veces soñados, mas nunca sabidos,
y ahora me hieren, pues deseo por tí ser amada.

Tengo miedo de que llegue nuestro encuentro,
y, a la vez, es lo que con más ansia espero;
hallarme al lado del ser a quien más quiero,
sentir que la alegría va llenándome por dentro.

Desde siempre soñé una figura a él parecida;
busqué, sin resultado, entre el gentío
que atestaba las calles de mi ciudad.

Y cuando estaba a punto de darme por vencida,
en medio de las nubes, sol y frío,
con sus ojos le di muerte a mi oscura soledad.
.

sábado, 30 de mayo de 2009

¡Míralo!

- Justo al frente de ti
- No quiero verlo.

Ojos apretados, lágrimas saladas.
Una negativa testaruda.

- Te engañas a ti misma.
Aunque cierres los ojos, sabes que está ahí.
- ¡No me importa!

¿Gente o fantasmas?
No tiene importancia,
son casi lo mismo
Ninguno voltea a ver
el dolor ajeno.
La niña con sus gritos silenciosos
se derrumba lentamente,
la madre que llora decadencia
no es capaz de ayudarla

- ¿Por qué?

Como si alguien alguna vez
Hubiera tenido respuesta
A esa pregunta.
Se abren interrogantes
Para intensificar el dolor.
No hay respuestas satisfactorias
Excepto por un cielo cuajado de estrellas
¿Y si se apagan?
¿Y si se extinguen?
Entonces todo está perdido.

- Ya no me queda nada.
- Tienes que seguir.
- No puedo.

Frágil como el suave cristal
que cubre los recuerdos,
invisible como los fantasmas del ayer.
Así se siente. Así se declara derrotada.
¿Y la vida? ¿Qué pasó con la vida?
No importa, sólo importa la muerte.
La decadencia inequívoca que al final
nos espera a todos por igual

- ¿Y tu padre? Que diría si te viera así?
- Ojalá pudiera verme. ¡Ojalá llorara por mí!
Sería justo que alguna vez le toque a un muerto
llorar por sus vivos.

- No estás sola.
- Sé que no lo estoy.
- Entonces, ¿Por qué te das por vencida?
- Porque estoy abandonada, que es diferente

Ya no se le puede decir nada.
El daño ya está hecho.
Se está ahogando,
no podemos salvarla.
Tal vez la niña muera
y en su lugar se levante una mujer.
.

martes, 26 de mayo de 2009

¿Desde lo más profundo del alma?

Me duele el saber que me quieres
y no poder hacer nada para evitarlo.

Me duele decirte te quiero
y saber que te estoy amando.

No quiero escucharte,
no quiero verte,
no siquiera pensarte.

Quiero gritar con el alma,
te quiero.

Me encantas,
pero a la vez me dañas.

Que daría yo,
porque escucharas mi rezo.

Me duele el alma.

No quiero dañarte,
más no puedo quererte,
porque con eso solo logro herirte...

No me odies,
no me pienses,
ni me imagines.

No me sueñes,
no me busques,
que así sólo me hieres.

Escucha mi rezo,
mi plegaria,
aqui en mi lecho de muerte.

Olvidame,
busca a otra y,
piensa que nunca me tuviste.

Adiós para siempre.
.

miércoles, 20 de mayo de 2009

Cadáver

Mueres en mi alma, y tu cadáver permanece
oculto entre hierbajos y maleza.
¿Será por esto que me lleno de tristeza
cada vez que tu figura cerca mío se aparece?

Acaso no enterré bien tu cuerpo putrefacto
y en la superficie quedó, impregnándolo todo
con el aroma a muerte y el color del sucio lodo,
atacando mi alma y pensamientos en el acto.

¿O es que sigues vivo, maldito demonio infeliz,
y te arrastraste desde tu tumba hasta mi mente,
sólo para acabar de destruir completamente
aquellos pensamientos que me hacen tan feliz?

Pensamientos como el saber que te he matado,
y que no hay en mí ni sombra de tristeza.
¿O será que en realidad te oculté tras la maleza,
y dejé que el corazón a mi razón hubiese engañado?

Me alegra más pensar que estás muerto y podrido;
que mi tierra vomitó tu cadáver de sus entrañas;
que ni siquiera en mis pensamientos me dañas;
que al abrir mis ojos veo que, en mí, jamás has existido.
.

lunes, 27 de abril de 2009

Una carta desde el Infierno

No puedo mandarte a la mierda
porque ya estoy ahí.
Y merezco mi estadía en este lugar.
Mejor dicho, estoy en el infierno.

(Gracias por el pasaje)

¿Sabes? En vez de vagar por la Tierra,
mejor es que vayas al Edén
- que es donde mereces estar,
donde pudo haberte llevado otra persona
mucho menos maldita que yo -.

(Además, el clima no está tan mal acá...
Me estoy acostumbrando)

Con respecto a nosotros...
No te pido que me odies.
Sólo que te olvides de que alguna vez existió
una joven que creyó quererte
y que descubrió su error
cuando le dijiste que la querías.

(Aquí ningún demonio me dice eso, por suerte)

En fin... Te deseo una feliz estadía
donde quiera que estés,
donde quiera que vayas,
siempre y cuando estés lejos
de donde me encuentro yo.

(Ni siquiera morir en las llamas
me causaría tanto dolor
como verme reflejada en tus ojos)

Eso no más...
Que estés bien, y saludos.

Hasta nunca.
.

martes, 21 de abril de 2009

Para un desconocido...

A veces, en los días fríos
tiendo a pensar que las hojas
cayendo con triste color marrón
pueden ser más dichosas que yo
que estoy sola sin tí.

Cuando el cielo grita su pena
con lágrimas grises desde lo alto
me gusta creer que no es el único
que en los días que está solo
llora sin pensar que dirán los demás.
Cuando siento en aire el aroma
indescriptible de un alma pura
que pasa por la vida sonriendo
suelo soñar que el sino que me afecta
tuvo un olvido y me dejó esta noche.

Sólo esta noche podré ser feliz,
feliz ahora, en que podré al fin
vivir como en un sueño irreal
un tiempo contigo, contigo
que me recuerdas que existe el paraíso.
.

viernes, 20 de marzo de 2009

Cuento los segundos

Hoja manchada de sangre,
que gotea lentamente al vacío
con sincronizada velocidad,
contando los segundos
y alargando nuestras existencias.

Así,
con la mente tan desconectada como siempre,
con los ojos atrapados en tu cuerpo,
con mis pasos atraídos por los tuyos,
voy contando lentamente los segundos,
como si en uno de ellos se me fuera la vida.

Tiemblo,
oh, sí, tiemblo,
por el frío de tu indiferencia
y por la ansiedad que en mí ha anidado.
Tiemblo de miedo,
de ansia y humillación.

Desearía que fueras un desconocido para mí,
no saber tu nombre ni nada,
no sentir interés por tu persona,
y no pensar que me agrada tu figura.
Desearía abrir los ojos y encontrar
que no eres tú lo que yo estoy buscando.

Hoja manchada de sangre,
que se incrusta en mis entrañas,
es tu pupila infinita,
flotando en un paraíso - para mí vetado-
que me niega toda esperanza.

La sangre que gotea al vacío,
y que, con sincronizada velocidad,
cuenta los segundos y alarga nuestras existencias,
es la ansiedad que en mí aumenta,
con cada segundo que te miro,
con cada segundo que me ignoras...
Y yo los cuento,
como si en uno de ellos se me fuera la vida...

martes, 17 de marzo de 2009

Pesadillas y Demonios

Un cangrejo devorando mi paciencia
coge mis dedos con sus tenazas
hasta arrancarlos.
Muda de dolor,
mis ojos suplican que se detenga.
No para, no cesa...
Desaparezco en pedazos.

Súcubos e íncubos
de las flamas sostenidos,
duermen en tu cabeza,
en tus ojos despiertan.

Desvencijadas y oscuras apariciones
sumergen mis días.
Cadavéricas y fantasmales formas
flotan tras el hielo azul de mi ventana.
Bailan aquí los súcubos
Ríen allá los íncubos.
¿Me concedes esta pieza?
A carcajadas asiento con la cabeza.
¡Por supuesto!, ¡Encantada!.
Gustosa me entrego al dulce infierno.
Ya sin miedo, pues en la Tierra
es todo tan parecido a esto.